La mano del Potro Reale saludando a una marrón del Limay que se aleja. Foto Broni.

 

Apuntes

 

Es un espacio para volcar las ocurrencias del autor o de otros pescadores que deseen participar. Son datos espontáneos que surgen de la convivencia con la familia mosquera y a través del intercambio verbal o escrito.

 

Tiene únicamente la aspiración de inducir a debates que despejen dudas y que eviten el empobrecimiento.

 

 

 

Clave 1

 

¿Se puede enseñar lanzamiento por escrito o con dibujos?

 

Sí, parcialmente. Hay que separar teoría, práctica y capacidad. Los conceptos teóricos no pueden reemplazar a los ejercicios y menos aún, ocurrencia demasiado habitual, mezclar a ambos e indistintamente, con la capacidad. Simplemente se complementan.

 

Para ser Ingeniero o Geólogo se requiere leer muchos libros, obtener el diploma y después, recorrer el extenso camino para acumular experiencias.

 

Sin embargo, con todos los requisitos de teoría y práctica cumplidos, el resultado obtenido puede evolucionar hacia un profesional brillante o a otro que apenas si llega a mediocre. Broni.

 

 

 

Clave 2

 

Pescar o Lanzar

 

Durante los habituales ejercicios de lanzamiento, escuché muchísimas veces las siguientes frases: ¡Las cañas son para pescar, basta con el boludeo de las prácticas! o también, ¡es un pajeo mental, vayan a pescar!

 

¿Cómo un colega pescador o instructor puede desvalorizar con estas palabras a un aprendiz o a quién no lo es y está interesado por mejorar su técnica?

 

Ignora que Junín de los Andes está muy lejos de Buenos Aires y también los ríos trucheros de otras comarcas. ¿Imaginará que un ser humano vive solo de la pesca?

 

Acaso no sabe que cada uno puede elegir cuando va de pesca, que no hay una norma fija preestablecida.

 

Todavía no conoce la diferencia que existe entre un mosquero profesional, un comerciante del ramo o un aficionado y que también hay personalidades disímiles entre ellos mismos.

 

Estoy convencido que a cada pescador le asiste el derecho de realizar su práctica en el lugar que escoja y todas las veces que quiera y pueda.

 

Por favor, no le de bola a las desvalorizaciones. Trate de disfrutar con sus compañeros la buena onda y el placer de aprender a lanzar, seguramente que usted y ellos pasarán momentos inolvidables. Broni

 

 

 

Clave 3

 

Cuál caña comprar

 

La variedad de modelos de cañas es formidable y lo mismo sucede con los precios. A todo nuevo pescador se le presenta el siguiente dilema: ¿qué caña me compro?

 

Tiene dos caminos, o solicita la recomendación de un entendido que casi siempre es tendencioso o aplica su percepción e inteligencia.

 

Todas las cañas modernas son aptas para lanzar una mosca y arrimar al pez, sólo unas pocas conforman al pescador.

 

Dice Mel Krieger, prestigioso instructor americano, "las cañas pueden comprarse por el valor de una cena en un buen restaurante ó una casa. No tiene importancia, no lo dude, compre cualquiera, pero cómprela" y entrará en el mágico mundo de la pesca con mosca. Broni

 

 

 

Clave 4

 

El momento del ataque

 

Es el preciso instante del pique, cuando el pez toma la mosca. Nunca puede producirse otro en el mismo lugar, ni con idéntica mosca, ni al mismo tiempo.

 

Resulta imposible la comparación de la misma captura con otra mosca, por lo tanto, sólo puede hablarse de probabilidades.

 

Si nos ubicamos al costado de un río como observadores, veremos como el pez no come en abanico y con la boca abierta, todo el alimento natural que la corriente trae. Únicamente ingiere parte de él, eligiendo ¿al azar? y descartando el resto.

 

Después de este análisis, ¿Qué parámetro me indica que la mosca que imita el alimento natural pueda ser tomado o no?

 

Cuando se presenta una mosca de la mejor manera, técnicamente impecable y en el corredor alimenticio, solo debemos esperar a tener la oportunidad que la trucha se decida y lo acepte.

 

Recuerde siempre que el pez también elige el momento de ataque y nosotros estamos obligados a esperarlo. Broni.

 

 

 

Clave 5

 

¿Cuantas cañas me llevo para pescar?

 

Es la duda generalizada que se le presenta a muchos pescadores cuando deciden realizar la salida que los lleva a caminar por el río en busca del pique.

 

Si bien es cierto que para cada situación de pesca sería ideal el uso de una caña distinta, también es real el hecho de que es casi imposible trasladarse y recorrer el río con un manojo de cañas al hombro ó con algún dispositivo especial similar al carrito de las canchas de golf.

 

Tampoco me imagino a un pescador de mosca normal, asistido por un caddy.

 

Es un tema muy subjetivo, pero en aras de auxiliar al novato o al pescador temporario, no profesional, me animo a sugerir la utilización de un mínimo de dos cañas o un máximo de tres, como un número aceptable. De ahí en adelante queda a criterio exclusivo de cada pescador, según su gusto, bolsillo o ganas.

 

La recomendación de dos, se apoya en la posibilidad siempre latente de rotura y de tener una sola es preferible una caña Nº #5 ó #6 y de 8,6' (2,621 mts.) o 9' (2,743 mts.)

 

El grafito posee excelentes propiedades y le confiere una extraordinaria versatilidad a las dos varas mencionadas. Broni

 

 

 

 

Para contactos con el editor, escriba a: bronislaomech@pesca-fly.com.ar