Broni reintegrando una arco iris en el Limay medio. Foto C. Villaggi

 

 

 

El Peso Óptimo en el Backcast

 

El escrito de líderes y los dos de lanzamiento, publicados con anterioridad, pretende, y ojalá lo haya logrado, el desarrollo de conceptos-base que una vez asimilados, pueden ser aplicados en cualquier equipo constituido por una caña, línea, reel y mosca, y sin que importe demasiado si su origen es primitivo, actual o futuro.

 

Del mismo modo, se excluye intencionalmente la sugerencia de marcas. Deseo aclarar al lector que la omisión no impide valorar a los distinguidos productos de prestigio que el mercado provee y que admiro los avances disfrutándolos siempre que puedo.

 

La pretensión aludida expresa simplemente una necesidad: Realizar un esfuerzo vigoroso que auxilie al principiante para que descubra como se lo influye a través del bombardeo constante de la publicidad, tanto directa como insinuada.

 

Creo que vale la pena realizar el intento y separar la paja del trigo, escapando de la trampa caza bobos en la que podemos quedar atrapados.

 

Siguiendo el mismo perfil que las notas citadas al principio, la presente aspira a desenredar, con nociones claras, muchos detalles que un pescador necesita en un lanzamiento.

 

Vamos a tratar especialmente como influye el peso de una línea de cualquier modelo. También se apela a un lenguaje simple y explicable que facilite la lectura, evitando en lo posible la terminología y fórmulas de la ciencia física.

 

Creo que la mayoría de los mosqueros sabe que una línea de mosca tiene un numero y peso estipulado según un número de caña determinado, (línea 8 para caña 8, línea 6 para caña 6, etc.) y que, a diferencia de una plomada o boya puntera, el peso no está concentrado y se distribuye en toda su longitud.

 

Cuando un cuerpo -la línea- se mueve por el espacio, los físicos hablan con propiedad de energía cinética, pero también es cierto que al mover la línea sentimos que estamos empujando o tirando de un objeto que pesa. El pescador es un participante activo del movimiento y es preciso incluirlo.

 

Tal vez un ejemplo describa mejor el significado que tiene la palabra peso y sentir: Imaginemos el lance con un humanoide, caña, línea y dos plomadas; una de 10 gramos y la otra de 20 gramos. A un costado, para registrar los movimientos, una cámara de fotos con dispositivo auxiliar de luz estroboscópica -parpadeante- que capte los momentos sucesivos de un lanzamiento.

 

Con un robot programado para realizar siempre el mismo impulso a la caña, con la línea extendida detrás y anclada por una de las plomadas, le indico que ejecute un lance al frente. Repito el movimiento, esta vez, cambiando la plomada.

 

Reveladas las fotos y con el resultado obtenido, podemos llegar a las siguientes conclusiones: La caña se carga / dobla más con la plomada de 20 gramos que con la de 10 gramos y es lo que el lanzador siente. Para completar el análisis, podemos medir la diferencia en el sentir, que en el ejemplo relatado es de 10 gramos y equivale a la desigualdad de peso entre ambas plomadas.

 

Recordando dos párrafos de una nota anterior y con referencia al peso en un lance, escribí lo que sigue:

 

Es vital sentir el peso de la línea en todo el recorrido del arco de lanzamiento -también conocido como cargar / doblar la caña-, quiere decir, desde el impulso inicial hasta la parada. Cuando hay peso se conserva el control de la línea, es imposible sin él.

 

¿Y cómo se logra? ; Manteniendo a la línea con tensión siempre que la caña se mueva. Imaginen a la línea estirada sobre el agua y a la caña como la continuación de la línea, al iniciar el impulso inicial la línea viaja tensa desde el arranque y transmite la totalidad de su peso.

 

Cuando compramos una línea #6 para una caña de igual número, obtenemos un balance medido y otorgado por los fabricantes. Puede suponerse que el peso de la línea -en sus primeros nueve metros- que distingue a cada número es el perfecto para cada lance, pero esto no siempre es así.

 

Ampliando la idea, puede decirse que cada vez que realizamos un lance, necesitamos estirar una cantidad de línea detrás de la caña -backcast- y según la distancia requerida o el objetivo a ubicar, la longitud del mismo variará y también será distinto el peso.

 

¿Cómo calculamos la cantidad de línea que necesitamos en cada lance? ¿Es igual para todos los lances?

 

Es evidente que no, a mayor distancia se necesita más línea atrás y por lo tanto más peso. ¿Y el límite? También sabemos que con mucho peso la caña se sobrecarga y no responde.

 

Otra diferencia de peso tangible se comprueba con un ejemplo extremo, arbitrario y al solo efecto deductivo: Volando una línea 10 en una caña #1.

 

 

 

El autor y la trucha posando para el recuerdo

 

 

¿Alguna vez se preguntaron como una famosa línea de profundidad, cuya diferencia esta marcada en grains -unidad de medida Inglesa-, puede ser utilizada en cinco números distintos de cañas, según la recomendación del fabricante?

 

Aquí es cuando el título de la nota toma vigencia y donde comienza el intento de una búsqueda muy interesante y que llamo: "El peso óptimo" en el backcast. El título podría ser reemplazado por la carga óptima o ideal de la caña, sin embargo, éste último concepto no refleja la importancia que tienen las variaciones de cantidad de línea y los cambios posibles de velocidad.

 

Para definirlo, puede decirse que el peso óptimo para cada caña en un lanzamiento dado y para un objetivo en particular, se obtiene estirando una sección variable de línea en el último backcast, armonizando con la velocidad. O sea,  combinando longitud de línea con velocidad.

 

Estudiando ambos componentes en un lance determinado ¿Cómo establecemos que porcentaje necesitamos de cada uno? Cada vez que estiramos la línea, estamos buscando el peso necesario para que transporte a la mosca a un lugar previamente elegido.

 

 

 

Caja de moscas con mini sectores de apertura independiente

 

 

Hay lanzamientos cortos, medianos, largos y extremadamente largos y para cada uno se necesita un peso concreto. Por lo general, con poca línea el peso óptimo se obtiene por el aumento de la velocidad, pero a medida que aumenta la distancia, también crece la cantidad de línea en el aire, limitándose la posibilidad de la velocidad.

 

Es necesario buscar la armonía entre la mínima cantidad de línea en el aire con la máxima velocidad posible y obtendremos como resultado el peso óptimo.

 

También puede observarse como interviene el volumen de la línea con su mayor o menor resistencia al aire. Por ejemplo: si lanzamos al mismo tiempo -apelando a las dos manos- una misma longitud de línea, una de flote y la otra de hundimiento, tendríamos una sensación despareja, motivada por la diferencia de volumen (resistencia al viento) y no por el peso, que sería similar.

 

Otro dato de interés respecto al volumen está dado por el punto de fuerza: Es el sector de la línea que tiene contacto con la puntera de la caña al lanzar, revelando un comportamiento versátil según el espesor de la línea: Mayor grosor = más control y potencia.

 

¿Cómo proceder con las distintas líneas según su diseño y cómo influye su peso?

 

 

 

Esquema gráfico de líneas Cortland

 

 

Reflexionando sobre lo desarrollado, podemos afirmar con certeza que si el peso se consigue con poca línea se facilita el lanzamiento y aumenta el poder de maniobra, evitando además, los obstáculos a nuestras espaldas. Ocurre lo opuesto con más línea.

 

Otro ejemplo puede darse variando la línea en una misma caña. Si se quiere un lance muy largo en una práctica, puede utilizarse una línea de menor número, y el peso óptimo, se obtiene manteniendo más cantidad de línea en el aire y aumentando formidablemente la velocidad, permitida por el menor volumen

 

Estos datos son sencillos e innegables, sin embargo, cuando se habla de las características de las distintas marcas y sus diseños, lo obvio se diluye o es ignorado.

 

 

 

Imagen de líneas Cortland divididas por funciones

 

 

Para lanzamientos cortos y clima benigno, cualquier línea, hasta una level, cumple con los objetivos que el pescador necesita. Piénsese por favor, podemos tirar una línea con la mitad de una caña de dos tramos, o solo con el puntero de una de cuatro y conseguir una distancia considerable.

 

Es muy oportuno diferenciar los errores que suelen cometerse justo en el momento de la investigación de laboratorio o taller teórico y en especial, cuando se hila fino examinando las máximas posibilidades técnicas de un equipo.

 

De pronto, irrumpen el análisis con desparpajo e incluyen situaciones de pesca con ideas filosóficas de cómo practicarla, mezclando todo. Se oscurece el concepto y confunde al principiante.

 

Por ejemplo: A una pregunta técnica que busca el progreso en un lance de distancia se recibe la siguiente respuesta: ¿Para que quiero tirar lejos si la trucha esta cerca? ..........??????

 

Cuando se evalúa la mecánica de un lanzamiento es preciso circunscribir el estudio del mismo en el aspecto más específico y concreto posible o comenzaremos a delirar.

 

Por supuesto, no quiere decir que se ignoren todas las variantes que entran en juego en la acción de pescar, pero de esto se percata, únicamente el pescador integral que esquiva el protagonismo.

 

De vez en cuando aparecen líneas nuevas que resultan aptas para una finalidad específica e inconveniente para otras. Suelen tener relativas diferencias con las anteriores, salvo que las tradicionales son más genéricas. O sea, se adaptan con facilidad a múltiples usos o situaciones.

 

 

 

Limay Medio al atardecer en el paraje Bajada Colorada. Foto Broni

 

 

Creo que el cambio principal de las líneas de última generación puede verse en los colores o en el envase y no tanto en las posibles mejoras técnicas. Si bien todo lo nuevo es atrayente y además, puede que necesario, no es lo mismo que el impresionante y cotidiano adelanto de la informática y equipararlo con la evolución de un equipo de mosca.

 

En el primer caso, la salida de un nuevo producto deja prácticamente obsoleto al anterior, en el segundo, podemos seguir pescando sin trabas y con excelencia.

 

Un fundamento técnico descubre interrogantes que muchas veces suelen permanecer ocultos.

 

El caso típico se presenta en una charla centrada únicamente en los conocimientos obtenidos en la minuciosa lectura de catálogos, preferentemente de USA y que muchos instructores esgrimen para expresarse como expertos ante una platea vulnerable.

 

Esto deja al educando con ganas de comprar el producto sugerido, para más tarde, descubrir que fue una adquisición, la mayoría de las veces, inútil.

 

Los enunciados desarrollados en la nota ayudan a discernir las ventajas de dominar el equipo de mosca con el máximo de eficiencia, buscando constantemente el peso óptimo en el backcast y en que momento resulta imprescindible comprar un determinado diseño de línea.

 

Por supuesto, también se tiene todo el derecho de adquirir una línea porque se quiere y puede.

 

Dejo para más adelante como también influye la mosca en el lance.

 

 

Bronislao Mech

El artículo fue redactado en Junio de 2000

 

 

 

 

Para contactos con el editor, escriba a: bronislaomech@pesca-fly.com.ar