Acción de las cañas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Delicadeza y potencia de la caña de mosca. Imagen catálogo Orvis 1995

 

 

 

Las Cañas de Mosca

 

Cuando por primera vez se tiene contacto con un equipo de mosca y se lo asocia con fotos de capturas, la sorpresa del principiante es mayúscula. ¿Cómo es posible pescar semejantes peces con un instrumento tan delicado, de frágil apariencia y sumamente atractivo?

 

La respuesta es sí. La caña tiene el poder suficiente para soportar la presión del pez, solo se precisa disponer de la paciencia necesaria para arrimarlo.

 

Casi todos los productos anteriores en la elaboración de cañas, fueron desplazados por el grafito. Su potencia, ligereza y respuesta, sumado a la mínima conicidad entre punta y mango, estimulan a preferirlas, aún, con precios altos.

 

Bueno, en la actualidad, hablar de precios altos es un poco exagerado. Afortunadamente, mediante el avance tecnológico y la globalización, el costo de un buen equipo para pescar, puede llegar a ser insignificante.

 

Las cañas de mosca, en extremo resistentes para remolcar a un pez, son demasiado frágiles y delicadas en el transporte. Conviene protegerlas siempre con la funda de paño y ubicarlas en el interior del tubo de aluminio o plástico.

 

Llama la atención la gran cantidad de pasahilos que tiene incorporados. La distribución de estos numerosos puntos de apoyo evita las ondulaciones de la línea, manteniendo la energía intacta, y optimiza el trabajo de la caña en el arrime del pez.

 

Las cañas sobresalen por dos de sus características principales: Acción y flexión. Ambas tipologías son paralelas, siendo importante diferenciarlas. Tanto el diseño como los materiales son flexibles y están dotados para alterar el modelo asociado con alguna de ellas.

 

La caña trabaja invariablemente de extremo a extremo, formando siempre una parábola, considerando razonable dividir su acción con tres curvaturas evidentes.

 

 

 

 

 

DE PUNTA:

Flexiona hasta un tercio de su longitud

MEDIA:

Flexiona hasta la mitad de su longitud

PARABÓLICA:

Flexiona hasta dos tercios de su longitud

 

 

La distinta velocidad de una caña está dada por la capacidad que posee de retomar la vertical en un tiempo determinado y después de una flexión máxima.

 

Las veloces son reconocidas por la terminología comercial que impone el fabricante: Muy rápida, rapidísima, ultra rápida. Las intermedias son ligeras o semi-rápidas, por lo general y comúnmente señaladas como de acción progresiva y por último las lentas, preferidas por los ingleses y por múltiples mosqueros habilidosos en el arte del lance.

 

Las diferencias apreciables en su construcción son: longitud, conicidad y el peso que pueden lanzar. La Asociación de Fabricantes de Material de Pesca, conocida por la sigla AFTM, estableció las normas que las definen.

 

 

AFTM  #1

3.9  gms.

AFTM  #5

   9.1  gms.

AFTM  #  9

15.6  gms.

AFTM  #2

5.2  gms.

AFTM  #6

10.4  gms.

AFTM  #10

18.2  gms.

AFTM  #3

6.5  gms.

AFTM  #7

12.0  gms.

AFTM  #11

21.5  gms.

AFTM  #4

7.8  gms.

AFTM  #8

13.0  gms.

AFTM  #12

24.7  gms.

 

 

A cada número de caña le corresponde una línea con un peso determinado.

 

El largo corriente de las cañas varía entre los 6' pies (= 1.829 mts) y 10' pies (= 3.048 mts) También se fabrican en longitudes mayores, pero de poca aceptación en nuestro medio.

 

 

 

 

Para contactos con el editor, escriba a: bronislaomech@pesca-fly.com.ar