El show de Raúl Sommariva con Broni en un taller de la AMBA. Foto J. Ferrucchelli

 

 

 

Rango y Límites

 

En el disparo final tenemos dos momentos perfectamente diferenciados: uno, que puede llamarse “el intento de un resultado” y se obtiene mientras la caña se mueve y el segundo sería “el objetivo conseguido”, y es una derivación o consecuencia del primero.

 

Quiero detenerme un poco en el primer movimiento, el que produce el resultado. Cuando se comienza a mover la caña con la línea tensa, también movemos a ésta y se origina lo que los físicos denominan energía cinética.

 

La energía es más perceptible cuando paramos la caña, pues vemos como la línea se despliega por sus propios medios, a través del loop y transportando a la mosca.

 

¿Qué significan estas dos palabras? Para un pescador medio, la palabra “energía” no puede asociarse a nada tangible y mucho menos el término “cinética”

 

Para los físicos es “masa en movimiento”.

 

Voy a ponerme el chaleco, una caja con moscas, el sombrero y analicemos; la masa es la línea y el movimiento es el impulso del lanzador. Quiere decir, que cuando manejamos la línea, moviéndola, estamos maniobrando energía.

 

Llegamos hasta aquí y ahora sabemos que cuando movemos la línea en el aire obtenemos energía. Surge la pregunta de rigor; ¿Cuánta energía necesito para conseguir el alcance deseado?

 

Es evidente que la energía tiene distintos valores. Por ejemplo, si es poca, no consigo colocar la mosca en el lugar elegido o el viento la desvía.

 

Como fue explicado en otras notas dentro de la página, la energía que se puede obtener en un lanzamiento es el producto de una combinación de masa y velocidad.

 

La masa es variable (cantidad de línea en el aire) y también el movimiento (impulso de velocidad variable). Esto permite afirmar que el pescador puede operar indistinta o conjuntamente sobre ambos componentes y obtener la energía deseada.

 

Por supuesto, tiene que quedar claro que existen límites en los extremos de cantidad de línea y la velocidad del impulso, y que únicamente se puede maniobrar dentro de un rango.

 

Los límites en la cantidad de línea son obvios, una longitud demasiado extensa haría imposible su estiramiento, no obstante, el mosquero dispone de un rango variable que puede utilizar a gusto y combinar con la velocidad. Cada centímetro o metro en más o menos modifica el componente masa.

 

En la velocidad, los límites están dados por la aceleración del impulso que depende de cada individuo y de la adecuada utilización de la muñeca. Aquí vale aclarar que la orden que transmite el lanzador es copiada y realizada por la punta de la caña.

 

El máximo de velocidad que puede lograr cada lanzador es 100 (número imaginario) y la mínima es 0 y el rango variable se produce por la disminución de la cifra mayor. No es lo mismo estirar 12 metros de línea que impulsarla a 25 metros.

 

Los límites y el rango para cada lance dependen del objetivo a alcanzar, el equipo utilizado y la maestría del lanzador.

 

Cuando la mecánica es incorporada y luego automatizada, el pescador puede efectuar lanzamientos apropiados con la mitad de la caña o sin ella y por que no, probar con una gama amplia de formatos de líneas y de numeración variable, tanto por debajo como superior, al indicado por el fabricante para una caña.

 

Recuerdo que una vez me preguntaron: ¿Para que utilizar el tirón si consigo la misma distancia sin él? Le respondí que la pesca con mosca es suficientemente amplia, abarcativa, y que cada uno puede elegir la táctica que más se adapte a su gusto y alcanzar el objetivo propuesto.

 

Como instructor sensato, siento que no es conveniente persuadir al principiante e inculcarle solamente mis preferencias o estilo en desmedro de los métodos que utilizan otros.

 

Sería fomentar una burda e inútil competencia entre instructores que se trasladará, inevitablemente, al alumno.

 

Prefiero desmenuzar todas las posibilidades, recurrir a todos los extremos, mostrar todas las variables, -el tirón es una de ellas- y que el aprendiz experimente por sí mismo.

 

Es entretenido y valioso el conocimiento de los distintos elementos que componen un equipo de mosca; las marcas, las diferencias entre una caña y otra, etc.

 

Sin embargo, creo que antes es preciso saber para que los necesitamos o coleccionaremos productos que no usaremos nunca.

 

Investigar el funcionamiento básico de un lanzamiento es un buen comienzo.

 

 

Creado en Mayo de 2001 Bronislao Mech

 

 

 

 

Para contactos con el editor, escriba a: bronislaomech@pesca-fly.com.ar